Because we cannot re-learn newness or re-experience the seconds before our first kiss or first cruelty, we keep kernels. That’s what Moonrise does. While the conversation might be lost, we do remember where we were sitting when an adult, perhaps feeling especially vulnerable, spoke to us for the first time as if we were one too. Or how during that one summer, there was a bad lighting storm and a girl named Suzy who wore her mother’s perfume. Or the way our parents looked on especially hot days in various states of undress.
El problema no fue hallarte,
el problema es olvidarte.
El problema no es tu ausencia,
el problema es que te espero.
El problema no es problema,
el problema es que me duele.
El problema no es que mientas,
el problema es que te creo.
El problema no es que juegues,
el problema es que es conmigo.
Si me gustaste por ser libre,
quien soy yo para cambiarte.
Si me quedé queriendo solo,
como hacer para obligarte
El problema no es quererte,
es que tu no sientas lo mismo.
Y como deshacerme de ti si no te tengo,
como alejarme de ti si estas tan lejos,
como encotrarle una pestaña a lo que nunca tuvo ojos,
como encontrarle plataforma a lo que siempre fue un barranco,
como encontrar en la alacena los besos que no me diste.
El problema no es que duela,
el problema es que me gusta.
El problema no es el daño,
el problema son las huellas.
El problema no es lo que haces,
el problema es que lo olvido,
El problema no es lo que digas,
el problema es lo que callas.
Y como deshacerme de ti si no te tengo,
como alejarme de ti si estas tan lejos.
El problema no fue allarte,
el problema es olvidarte.
El problema no es que mientas,
el problema es que te creo.
El problema no es cambiarte,
el problema es que no quiero.
El problema no es quererte,
es que tu no sientas lo mismo.
El problema no es que juegues,
el problema es que es conmigo.
— Ricardo Arjona









